Efectos del canvio climático en la producción de arroz

El arroz es uno de los cultivos más sensibles a la salinidad. Esta afecta tanto al principio del crecimiento de la planta como en sus estadios reproductivos, retrasa la producción de las flores y reduce la disponibilidad de polen, por lo tanto, afecta negativamente en la productividad.

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La temperatura global ha aumentado en el último siglo, sobretodo en los últimos 50 años (0,13ºC cada década). Este calentamiento ha sido más intenso en la región europea del Mediterráneo y sus efectos se manifiestan de forma más evidente en verano y primavera, en contraste con lo que sucede en el norte de Europa, donde el incremento más notable se ha evidenciado en invierno.

El aumento de la temperatura en la costa mediterránea es más grande que la que se ha podido observar en otras regiones de igual latitud. Además, a causa de la menor disponibilidad de agua y de la subida del nivel del mar, hay una clara tendencia hacia la salinización de los caudales fluviales de los deltas, donde se conrea el arroz en Europa, y afecta particularmente a las parcelas más próximas al nivel del mar.

Las simulaciones realizadas en el proyecto PRUDENCE sobre modelos climáticos regionales (RCM), señalan que en el área mediterránea las temperaturas seguirán aumentando a ritmo más rápido que las globales o las medias europeas durante este siglo. Y en pocas décadas, este incremento será más evidente.

El arroz (Oryza sativa) es uno de los cultivos más importantes del mundo, y contribuye en gran parte a la aportación calórica de la dieta humana. Europa produce dos terceras partes del arroz que se consume, más de 3 millones de toneladas anuales. Por esta razón, la producción de arroz tiene connotaciones socioculturales, económicas y ecológicas en distintos países del arco mediterráneo europeo.

La seguridad alimentaria se ve comprometida por el cambio climático, la salinización de los acuíferos y el aumento de la demanda de alimentos debida al incremento de la población mundial. Se prevé que la demanda de arroz de 2025 passe de las 480 toneladas de arroz de 2015, a los 715 millones de toneladas.

Varios estudios internacionales han trabajado en la obtención de líneas de arroz tolerantes a la salinidad. Recentemente se han identificado marcadores moleculares en arroz que están estrechamente asociados a una región específica de su cromosoma, llamada “saltol”, que le confiere tolerancia a la salinidad en corregir los niveles de K+/Na+ y excluir el sodio de las plantas. Estos marcadores permiten transferir de forma efectiva esta región a los cultivos élite europeos.