El caracol manzana (Pomacea insularum) es un gasterópodo de agua dulce que está considerado una de las 100 especies invasoras más perjudiciales del mundo.

Este mes de julio se ha detectado la presencia de caracol manzana en el lago de Saint-Esprit, en la localidad francesa de Frejuli, perteneciente a la provincia de Provenza-Alpes-Costa Azul, en el departamento de Var. En Europa, el caracol manzana ya está presente actualmente en el Delta del Ebro donde constituye un serio problema medioambiental y para el cultivo del arroz. Hasta ahora no se había detectado la presencia del caracol manzana en otro lugar de Europa.

Concretamente se detectó el caracol manzana durante unas inspecciones realizadas el pasado mes de julio, donde fueron eliminadas una serie de puestas de huevos alrededor del lago. En estas inspecciones no se pudo detectar ningún ejemplar adulto (que puede llegar a medir 15 cm), bien porque estaban escondidos entre la vegetación o por encontrarse a una profundidad que hacía imposible visualizarlos.

Ante esta situación se ha intensificado la vigilancia en toda la zona.

El caracol manzana es maduro para la reproducción entre los 2 y 4 meses de edad, pudiendo poner las hembras alrededor de 9.000 huevos / temporada que depositan fuera del agua.

El proyecto europeo NEURICE (New commercial European RICE), está desarrollando estrategias para la productividad, estabilidad y calidad de la producción de arroz (Oryza sativa), mediante la obtención de nuevas variedades comerciales de arroz a partir de la incorporación de alelos de tolerancia a la salinidad para proteger al sector frente a los efectos del cambio climático y del caracol manzana en el Delta del Ebro (España). Tanto los resultados como la experiencia que se ha adquirido en la lucha contra el caracol manzana en el Delta del Ebro deberán servir para su erradicación en zonas donde pueda aparecer la nueva plaga.

El caracol manzana es una especie invasora que, de no aplicar medidas eficientes, se extiende rápidamente. La situación francesa es muy preocupante ya que muestra que hay posibilidades de que aparezca en otros lugares y porque su extensión por las cuencas y zonas húmedas de Europa puede tener consecuencias graves tanto para la biodiversidad presente como para el sector de la producción de arroz, caso de que acabe llegando a estas, tal y como ha sido el caso en el Delta del Ebro.